Escalofriante relato de taxista que llevo a la mujer misteriosa al cementerio de Carazo


Jorge Luis López Potoy es el nombre del señor de 46 años que es conductor de taxi y que asegura que llevo en su taxi al fantasma de la mujer misteriosa que desde hace algunas semanas se estaba apareciendo a las personas de Carazo y Masaya, la historia es que esta mujer misteriosa se aparece de la nada y les regala a sus víctimas unos anillos los cuales están malditos y luego traer desgracias a la vida de la persona que los acepto y cuando la mujer empieza a caminar se mete en el monte o dobla en una esquina desapareciendo luego entre risas que causan pánico y escalofríos entre quienes la han visto.




Ya en artículos anteriores te dejamos fotos de los anillos y como luce la supuesta mujer misteriosa o gitana fantasma pero ahora lo que tenemos es el relato del señor quien asegura que la llevo en su taxi desde la zona del hospital regional Santiago de Jinotepe hacia la entrada del cementerio viejo, don Jorge asegura que parecía una pasajera normal y que se montó a eso de las 9:30 de la noche en la acera del antiguo CDI y que le dijo que la llevara a la entrada vieja del cementerio, se trataba de una señora gorda, morena, pelo corto con un pañuelo negro amarrado en la cabeza.


El señor inmediatamente se acordó del relato que se ha estado manejando ya que sus hijos le dijeron que tuviera cuidado a lo que él les contesto que no anduvieran creyendo en esas cosas y que se encomendaran a Dios, lo que me pareció raro es que le pregunte a la señora que por que iba sola a esa hora ya que estaba lloviendo fuerte y ella no me contestaba y solo miraba un pañuelo que llevaba en su mano.




Cuando llegamos al cementerio viejo estaba oscuro y por la lluvia no había nadie en las calles, me pregunto qué cuanto me debía y le dije que 15 pesitos pero inmediatamente me dijo que se le había quedado la cartera en casa y que si me podía pagar con un anillo de oro que valía mucho más, en ese momento me acorde de la historia que me contaron mis hijos y se me helo toda la sangre, le dije que no había problema y que hay dejara el pasaje y me dijo que ahí dejaba el anillo en el asiento, cuando se bajó inmediatamente con un trapo tome el anillo y sin tocarlo lo sacudí para afuera del carro en cosa de 5 segundos cuando volví a ver a la calle no había nadie, la señora había desaparecido en medio de la calle, llegue a mi casa a rezar un rosario con mi mujer y a rociar el carro con agua bendita, esa noche pase con calentura asegura don Jorge.