Niña de 13 años había rogado que la llevaran a un centro de rehabilitación


El país entero se encuentra consternado por el caso de la niña de 13 años que fue ultimada de un disparo que asesto un guarda de seguridad trabajador de una gasolinera en la ciudad de Managua, en primera instancia se conoció que la niña habría robado una botella de aceite por lo que el guarda decidió hacer la detonación impactando en la humanidad de la menor, mientras los familiares de la infante aseguran que la niña solamente estaba jugando con el cuidador de la gasolinera.


Una tía de la menor asegura que la pequeña se escapaba de la casa para irse a la calle en donde gustaba de pasar el tiempo en horas de la noche y madrugada, incluso dice que la madre de la niña le tenía prohibido salir pero que ella siempre buscaba la forma de escapar incluso subiéndose por el techo de la casa y que desde hace meses la menor había pedido que la llevaran a un centro de rehabilitación.


Se desconoce si la menor tendría algún vicio pero si ella sentía la necesidad de ser intervenida a tal medida de pedir que se le internara en un centro asistencial es porque no estaba bien, apenas tenía 13 años y llevaba una vida sin disciplina y en rebeldía, esta vez escapo de su casa para estar en la calle en la que pasaba bromeando con todo mundo sin imaginarse que le estaba esperando un trágico final.


Mientras tanto el guarda está bajo las investigaciones pertinentes por parte de las autoridades, estaremos dándole seguimiento a este caso para informar del desenlace de este hecho que tiene las opiniones divididas entre la población nicaragüense que culpa al cuidador mientras otros responsabilizan a los tutores de la menor.